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Am i getting too sleepy...? Priv. Chris Evans

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Am i getting too sleepy...? Priv. Chris Evans

Mensaje por Toby R. Ward el 2012-05-01, 5:41 pm

Desde el momento en que el castaño había despertado sentado sobre la barandilla de la azotea, había decidido que las cosas se le estaban saliendo de las manos. Su sonambulismo podría perfectamente haberle matado esa noche, y no estaba dispuesto a correr el riesgo. Se había asustado demasiado como para pasar por alto el hecho. Necesitaba urgentemente tomar cartas en el asunto, ya no podía simplemente ir a ver a los médicos de vez en cuando, como un simple control. Desde que sus pies se habían topado con el frío suelo del psiquiátrico por primera vez, las cosas sólo habían parecido ir empeorando lentamente.

Toby suspiró, encogiéndose levemente de hombros. Su rodilla estaba mucho mejor desde su pequeño accidente en la escalera, y su hombro ya estaba casi bien. Pero por las dudas aún lo mantenía en el cabestrillo. Se miró el rostro en el espejo acolchado de su habitación: El corte que se había hecho en la sien producto de la caída prácticamente había desaparecido. Se arregló el cabello un poco con la mano, y salió de su habitación cojeando levemente. Obesrvó el flujo de internos caminar de un lugar a otro sin destino alguno. Uno de ellos estaba con la cara pegada al vidrio de la ventana, observando algo inexistente en la distancia. Me pregunto cuánto durará mi cordura aquí... Pensó algo entristecido. Era imposible no comenzar a reaccionar de forma extraña frente a algunas situaciones estando en un lugar como aquel.

Miró la hora en su rólex negro: 16:25. Cinco minutos era todo lo que necesitaba para llegar a la consulta. El día anterior había hablado con la recepcionista, y ella le había conseguido una hora con el nuevo doctor que le habían asignado, probablemente por un tema de horarios. El anterior al parecer estaba demasiado saturado de pacientes. Y en vista de que no había conseguido hora para aquel mismo día, podía adivinar que éste también era bastante popular. Mejor para él, aquello de alguna manera le certificaba que quizás era un buen profesional. Tendría que verlo con sus propios ojos para decidirlo.

Cojeó todo su camino hasta una puerta con un lindo letrero: Chris Evans. Alzó las cejas, y tocó el letrero con su dedo índice. Brillaba. Le gustaban las cosas que brillaban. Lo rascó con el índice un momento... y luego notó que una enfermera lo observaba de una manera extraña. O más bien, le decía con la mirada 'Pobre sujeto...' . Metió la mano en el bolsillo de sus jeans, y sólo para que la enfermera se llevara una idea aún más equivocada, golpeó la puerta tres veces... con su cabeza. Luego miró fijamente a la mujer sin pestañear, con el rostro lo más serio posible. Su plan funcionó, porque la enfermera no tardó en asustarse y marcharse. Sonrió de medio lado, habían tantas cosas entretenidas que hacer allí.

Una pequeña brisa le alertó de que probablemente la puerta se había abierto poco después de sus golpes. Se volteó rápidamente, observando a la figura que aparecía ante sí. Carraspeó un momento - Ehm... ¿Hola? Soy Toby - Un poco vaga su presentación - Toby Ward. Pedí una consulta ayer con urgencia, me dijeron que pasara aquí a las 16:30 - Alzó levemente las cejas con una sonrisa, y volvió a revisar la hora en su reloj - Son las 16:30 - Le sonrió, estirando su mano para saludar un poco más formalmente.

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Re: Am i getting too sleepy...? Priv. Chris Evans

Mensaje por Chris Evans el 2012-05-03, 5:39 pm

Al fin había terminado las obras de mi despacho. Se había quedado más espacioso, después de la limpieza de las estanterías y la capa de pintura blanca sobre las paredes. Además, había quitado los muebles de más que sobraban. Había dejado el sofá de dos plazas de cuero negro junto a la puerta, con una mesita de madera un tanto anticuada a su lado. El armario de pared lo había sustituido por uno moderno negro con los pomos de las puertas blancos. El escritorio también lo había sustituido: el anticuado y desgastado de madera por otro negro de estilo moderno. Conservé el sillón de alto respaldo negro y la silla de ruedas para el paciente. Vestí las ventanas con una persiana blanca y quité las oscuras y anticuadas sucias cortinas rojas que había. Daban un aspecto tétrico y olían fatal. Dejé una alfombra de terciopelo artificial negra sobre los suelos grises. Ahora se podía disfrutar mejor de la luz que entraba por la ventana.

Me encontraba sentado en mi nuevo escritorio con el expediente de mi próximo paciente: Toby Ward, que al igual que Dimitra, tenía ciertos problemas con el insomnio. No obstante, este paciente presentaba más dificultades. Sonambulismo, narcolepsia y terror nocturno.

Según su diagnóstico, no me cabía duda de que este chico había llegado a ese nivel de enfermedad por culpa de la incomprensión de los médicos que lo habían tratado hasta ahora. Ya que, el sonambulismo es difícil de diagnosticar debido a los episodios aislados del comienzo de la enfermedad y no le toman demasiada importancia.

Me centré en los electroencefalogramas del muchacho. Su actividad bioeléctrica cerebral estaba en condiciones deplorables en los diferentes estados. Debido a su historial, no era de extrañar que presentara terrores nocturnos o insombio. Aunque no era lo más destacable. Sin duda alguna, la narcolepsia se llevaría el premio gordo.

Pasé de página para estudiar su medicación. Sin duda faltaban datos importantes que rellenar en el historial, como los antecedentes familiares. Aunque puede que fuese complicado averiguarlo. Podría proceder de antepasados bastante lejanos. De todos modos, no era demasiado importante averiguar por qué tenía la enfermedad, sino más bien en cómo curársela. El tratamiento de la narcolepsia se le trataba con estimulantes como el metilfenidato, pero esto era bastante arriesgado para sus otros trastornos. Además, los efectos secundarios lo convertirían en una persona demasiado hiperactiva, lo que influiría más en su insomnio. Se trataba de un diagnóstico que daba verdadero dolor de cabeza a cualquier psiquiatra. No era de extrañar que me lo hubiesen traspasado. Es probable que el anterior doctor del centro se sintiese algo agobiado.

De repente, la puerta sonó con un estruendo ensordecedor. Me quedé de piedra observando la puerta, no estaba muy seguro de si había sido un toque o alguien cayendo de bruces contra ésta. Esa idea me puso en pie y me acercó a la puerta para abrirla. Tras ella pude ver a un joven muchacho que me resultaba familiar de haberlo visto en las fotografías del reciente expediente.

-Bienvenido Toby –sonreí ante su dubitativa presentación-. Imagino que ya sabrás quién soy –añadí señalando el letrero de mi puerta-. Puedes llamarme Chris.

Le hice un gesto de cabeza para que entrara y cerré la puerta tras él.

-Pues para ser una urgencia hace una ahora aproximadamente me dejaron tu expediente sobre la mesa –me quejé-. Son muy lentos aquí con los historiales. Supongo que las enfermeras están algo ajetreadas –bufé-. Bueno, puedes acomodarte en donde quieras –dije ampliando las manos como quién muestra un espacio amplio- No te preocupes por la hora, te iba a tratar igualmente fuera la hora que fuese –aclaré.

Como mis últimos pacientes habían averiguado. Yo no era un médico como todos los demás. Tenía ideas totalmente diferentes a actuar como un señor serio y decidido a limitarse a medicar a sus pacientes. A mí me gustaba más preocuparme por el bienestar, la salud y la felicidad de mi paciente. Además, solía actuar dándoles cierta confianza e igualdad, lo que hacía la consulta más llevadera.

-He estado leyendo tu expediente –añadí mientras le daba un rodeo a la mesa situada en el centro de la consulta-. Y parece que la cosa se ha complicado –agarré su expediente y lo guardé en uno de los cajones de mi mesa-. ¿Hay algo que me quieras contar Toby? –Me senté en el sillón del escritorio-. ¿Algo que te haya preocupado más de lo normal últimamente?

Observé su cabestrillo y me preocupó ver su cojeo. Seguramente, se hubiese hecho daño en alguno de sus episodios de narcolepsia.

-Dime, ¿Cómo te hiciste eso? –Señalé a su brazo-. No viene actualizado en tu historial.

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Re: Am i getting too sleepy...? Priv. Chris Evans

Mensaje por Toby R. Ward el 2012-05-04, 10:18 pm

Su frente ya estaba comenzando a presentar indicios de que cambiaría de color a un rojo fuerte, producto de los golpes que le había dado a la puerta. Pero el castaño estaba demasiado ocupado examinando en detalle, o al menos intentándolo, a su nuevo psiquiatra. A primera vista se veía mucho más capaz y simpático que el cascarrabias que le había tocado antes. Algo le decía internamente que él sí estaba interesado en curar a los pacientes y no simplemente drogarlos diariamente para mantenerlos estables. Sonrió - Gracias, Chris - Ya que él le daba permiso, Toby no tenía ningún inconveniente en comenzar a tratarle con confianza. Después de todo, de una forma u otra su vida estaba en las manos del médico.

Dió un paso hacia el interior de la consulta, y ni si quiera escuchó el sonido de la puerta cerrarse a sus espaldas. Sus ojos observaron todos los muebles modernos y la optimización de espacio y la luz... y pensó que estaba muerto. Que quizás sí había caído de la azotea y esto era sólo un sueño del que jamás despertaría. Le encantaba ese tipo de diseño, en especial porque no llenaban todos los espacios con cosas inservibles. Por un momento llegó a olvidar que estaba ahí porque tenía problemas urgentes que necesitaba arreglar lo más rápido posible, fuera cual fuese el costo. Giró sobre sus talones para observar al doctor, y tuvo que hacer un esfuerzo por concentrarse correctamente en las palabras que le decía - Sí... y tampoco son muy cuidadosas que digamos - Su mente voló hasta los primeros días que había pasado en aquel hospital psiquiátrico, y un escalofrío le recorrió el cuerpo al recordar la dolorosa inyección que le habían puedo sin cuidado alguno en el brazo para dormirle.

Apretó los labios un segundo al escuchar su invitación. ¿Podía sentarse donde quisiera? Buscó rápidamente con la mirada, y optó por la silla móvil. Cojeó hasta ella con cuidado, y se dejó caer en el blando asiento. Su mano libre buscó la palanca a un costado y consiguió elevar la altura de la silla. Ahora sí que estaba cómodo. Sonrió, balanceándose de lado a lado - Gracias, es bueno saber que no estoy solo en esto - Le respondió con una media sonrisa. Sí, una cosa era tener apoyo de familiares y amigos, pero ni ellos podían hacer algo contra su enfermedad. En aquel momento sólo su psiquiatra podría. Lo siguió con la mirada, girando con la silla hasta quedar frente a él, con el escritorio del profesional entre ambos.

Observó su expediente rápidamente. No le gustaba para nada la foto que habían puesto en él; era como las de los pasaportes. Siempre la peor faceta. Pero bueno, al menos ese expediente sólo lo vería Chris - Bastante, o al menos eso creo yo. Esa es la razón por la que vine, de hecho - Y claro que se le había complicado todo. Las cosas habían ocurrido de improviso, y no parecían querer arreglarse por sí solas. Iba a comenzar a explicarle todo lo ocurrido, pero sus palabras se frenaron en seco al ver que le señalaba el brazo. Le pareció extraño que no estuviera en su historial, cuando había ido a la enfermería para que le trataran. Suspiró resignado. Aquello había sido hacía ya un par de días atrás. Se recostó un poco en la silla y observó su hombro inmóvil. Volvió la mirada hacia el doctor.

- Fué hace una semana más o menos; iba bajando las escaleras cuando me dió el ataque. Tengo suerte, me podría haber quebrado completamente, pero sólo me disloqué la rodilla, el hombro y me hice un pequeño corte en la sien. Un chico me ayudó a ir hasta la enfermería - Le explicó pausadamente, mientras movía un poco el brazo que tenía en el cabestrillo, intentando mostrarle de aquella manera que ya estaba mucho mejor - Pero esta no es la razón principal por la que vine - Y al decir aquello, la preocupación apareció en su rostro. Quizás había algo de miedo mezclado también. Miró hacia el techo, como si necesitara de un enorme esfuerzo mental para poder concentrarse. Aquel era otro tema que deseaba hablar con Chris.

- Anoche anduve de sonámbulo de nuevo. Últimamente me ha estado ocurriendo con mayor frecuencia. Pero no sería tan grave si simplemente hubiese caminado por los pasillos - Inclinó su cuerpo hacia adelante, manteniéndole la mirada a Chris - Resulta que lo primero que noto al despertar es que el viento y el frío me está golpeando. Estaba sentado en la barandilla de la azotea; ni idea de cómo llegué allí, pero estuve a dos segundos de irme hacia abajo - Le explicó haciendo una mímica con s brazo sano. El sólo recordar la altura a la que se había encontrado le causaba vértigo - Las pastillas que me recetaron las tomo todos los días, tengo que admitir que sí controlaron un poco las cosas, pero no sé qué está ocurriendo. Quizás mi sistema se está acostumbrando a ellas porque las cosas han comenzado a avanzar de nuevo - Le comentó con el rostro serio - Cada vez me cuesta más mantenerme concentrado por tiempos prolongados, y la somnolencia parece ir creciendo cada día. Además, últimamente los episodios han ido aumentando en frecuencia e intensidad... - Se revolvió el cabello con la mano, recordando lo que le había ocurrido en la conversación que había tenido con el griego. Aquello sin duda era lo que más le preocupaba. Necesitaba saber hasta dónde podía llegar... y cuáles eran los peligros, porque estaba seguro de que los riesgos existían - Pero no es lo único; Algo extraño me pasó el otro día. Jamás me había ocurrido antes - Y ahora fué el miedo el que tomó el control de sus palabras.

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Re: Am i getting too sleepy...? Priv. Chris Evans

Mensaje por Chris Evans el 2012-05-05, 5:23 am

Me encantó ver el entusiasmo del muchacho en sus ojos. Parecía bastante contento. No sabría decir si se debería al cambio de doctor, al despacho en el que le había tocado o simplemente a si se había despertado de buen humor esta mañana. Fuera como fuese, el chico no dejaba de agradecerse de forma educada por todas mis palabras. Sin duda, el chico estaba deseando curarse y escapar de este lugar. Lo pude denotar en sus ojos. Y con esa fuerza que leí en su mirada me juré que lo conseguiría. Que lo conseguiríamos.

Me acomodé en el asiento mientras el muchacho contaba la historia sobre sus heridas. Por lo general, los historiales solían ser actualizados cada vez que el paciente visitaba consultas o enfermerías por las personas que le atendiesen. Pero estaba claro que aquí había un mal entendimiento por parte de las enfermeras. Últimamente, me había dado cuenta de que tenían demasiados errores, por no hablar de los expedientes fantasmas que aparecían sobre mi mesa a última hora. ¿Me pregunto quién sería la encargada de ello?

No me sorprendió la historia del muchacho. Desde que las vi, supuse que habrían sido de una mala caída debido a su enfermedad. No obstante, no estaba de más preguntarle, podría haberme equivocado y podría haberse tratado de un muchacho un tanto desequilibrado. Sin embargo, no había por ahora, ningún síntoma de desequilibrio en su actuación. Pero no me cabe duda de que según el nivel que está adquiriendo su enfermedad, eso empeore.

Asentí con la cabeza y apoyé los codos sobre la mesa para mostrar interés sobre su preocupación. El chico evitó mi mirada, posiblemente sintiese algo de presión para contármelo o quizás miedo a juzgar por sus actos.

-No te preocupes… puedes decirme lo que quieras –añadí con voz suave y convencida. Intentando imbuirle al muchacho un nuevo arranque de palabras.

El chico imitó mi postura como si quisiese que no perdiera detalle en sus palabras. Hasta que describió aquella sensación que tuvo cuando se encontró en la azotea. Mis ojos se abrieron de par en par preocupados y no pude evitar apretar los labios algo enfadado. Pero mi enfado no se debía a que el muchacho hubiese estado en la azotea, sino a que su enfermedad fuese tan atrevida y las enfermeras tan despistadas. ¿Quién coño se había dejado la puerta abierta? ¿A caso es que el muchacho había adquirido alguna habilidad para robar las llaves durante su somnolencia?

Intenté volver a mi expresión serena para no asustar al muchacho y mientras el muchacho me comentaba sobre sus pastillas. Abrí el cajón y saqué el recetario y un bolígrafo para escribir:

-Vamos a ver, tienes una medicación demasiado fuerte para aplacar el problema de la narcolepsia. Y no me cabe duda de que sea la que esté causándote estos episodios de sonambulismo. No obstante, a juzgar por tu caída de la semana pasada solo tenemos dos opciones, -hice una pausa para ordenar mis pensamientos- o nos centramos en reducir la potencia de tu medicación contra la narcolepsia para evitar esos episodios durante el sueño de nivel 3, -intenté decirlo con palabras claras para que el muchacho me entendiese- o a tu medicación, que ya de por sí tiene bastantes efectos secundarios, le añadimos una especie de sedante que te mantendrá más calmado durante el sueño.

Dejé el bolígrafo sobre el recetario, para dejar las manos libres para mi siguiente explicación:

-Hasta aquí, es lo que te habría dicho cualquier médico. Pero yo quiero que seas consciente de las dos opciones y te quiero explicar los detalles para que no te sorprendas ante ellos. Al fin y al cabo, vas a experimentar tú los problemas: -hice una pausa para tragar-. Si reducimos tu medicación de la narcolepsia, podemos producir que tengas la posibilidad de caer dormido en cualquier lugar con episodios más continuos. Quizá de hasta varias veces al día. Lo que te prohibiría hacer ciertas actividades o andar varios sitios. No obstante, al menos estarás consciente en todo momento de cuando son tus episodios y dónde estás cuando despiertas, y correrías menos riesgo de que mientras duermes pase nada. –Me crucé de brazos pensando en la otra opción-. La otra opción, es la que yo personalmente suelo descartar. Mantener por ahora tu medicación de la narcolepsia, y añadir una especie de calmante que hace que durante tus sueños te mantengas totalmente inmóvil. Este proceso es más cómodo para que el paciente pueda hacer su vida los primeros meses. Ya que tendrás menos episodios de narcolepsia y apenas tendrás sonambulismo. ¿Qué es lo que pasa con esto? Que acabaríamos teniendo que aumentarte la dosis, lo que supondría que con el tiempo te acabes convirtiendo en un zombie –dije con palabras claras-. Los médicos suelen usar esta última opción por que es la que resulta más fácil para ambos, sin embargo, no se ve como una posible cura. Al final, acabarás totalmente dormido casi las veinticuatro horas del día debido a los sedantes. Sí, se acabaran los episodios de narcolepsia, pero porque no vas a hacer otra cosa que estar todo el día en cama durmiendo. En definitiva, vivirás unos meses como un muchacho feliz y los terminarás como un vegetal.

No quería asustar al muchacho peor quería hacerle ver la verdad sobre lo estudiado hasta ahora sobre su enfermedad. Si yo estuviese en su lugar, me hubiese gustado que el médico me hubiese contado todos los pros y los contras que habían para yo poder decidir de forma más clara. Al fin y al cabo, el chico tenía que lidiar igualmente con su enfermedad, y ese era problema suficiente como para hacerle decidir sobre sí mismo. Decidí omitir los episodios de psicosis que le afectarían en la segunda opción, ya que tal y como se lo había planteado, estaba más que claro que no era una de mis opiniones compartidas. Si el chico la decidía usar, le comentaría entonces el resto de riesgos que podría afrontar. No obstante, no parecía un chico que se rindiese tan fácilmente así que, no me cabía duda de que seguiría mis instrucciones y la idea de deshacerse un poco de los fármacos.

-Podemos disminuir la potencia del fármaco a la que tu cuerpo está acostumbrado, y lidiar un poco los procesos de somnolencia. Presentarás síntomas de adormecimiento al principio pero es algo que se puede manejar con unas cuantas vitaminas; algo de lo que soy más partidario.

Suspiré algo enfadado con su historial.

-Eres joven, no entiendo cómo te han metido esta cantidad de gramos cuando tú no la necesitabas –bufé-. Aparte de la reducción de medicación, hay que hacer terapias intensivas y diarias contigo para evitar estos episodios de aturdimiento. En resumen, si disminuimos tu medicación, te damos una buena alimentación y te ves conmigo todos los días, quizá podamos encontrar el problema clave del asunto. Al fin y al cabo, necesito conocer más tu enfermedad para hacer un diagnóstico claro. No te digo que no vayas a correr riesgos con una de las opciones, ambas son complicadas. Pero te puedo asegurar que me tendrás en todo momento a tu lado para ayudarte.

Comencé a escribir en el recetario unas vitaminas para adolescentes que debería de empezar a tomarse: Una diario durante el desayuno. Las vitaminas, al ser naturales, la única contraindicación que tenían era que podrían darles algún que otro dolor de cabeza o problemas subcutáneos en la piel. Nada que no pudiese solucionar un adolescente.

-Para empezar, tu y yo nos vamos a ver todos los días –abrí el cajón y le di una tarjeta con mi número de teléfono en el dorso-. Toma esto, llévalo siempre contigo. Si tienes algún problema no dudes en llamarme, estaré a tu lado lo más rápido posible. Trabajo normalmente casi las veinticuatro horas al día, mi piso está a dos pasos del centro, así que no te preocupes en llamarme a cualquier hora. Ya sea por un simple dolor, o por una simple caída. Necesito estar al tanto de cuando se producen tus episodios –hice una pausa para tragar-. Además, si necesitas ser atendido por esas enfermeras…quiero estar presente.

Escribí la disminución de gramos en las pastillas de la narcolepsia del muchacho en otra receta y las arranqué para dárselas.

-Escribiré esto ahora mismo en tu historial, y te doy las recetas firmadas por mi por si alguna enfermera no se ha enterado todavía de que tu historial ha sido modificado. No quiero correr riesgos. Están algo mal informados en este lugar y prefiero que tú sepas perfectamente lo que te estás tomando. Y, entre tú y yo –me acerqué más al muchacho para hablar en voz baja-. No sería la primera vez que veo a una enfermera poner en el suero de una paciente algo que no debe.

Volví a acomodarme en la silla y saqué el expediente del muchacho para comenzar a escribir en una de las hojas en blanco.

-Mañana quiero verte de nuevo, y la consulta será en el patio, así que no llegues tarde –le guiñé un ojo-. Si tienes algún problema, llámame o pide que alguien lo haga por ti.

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Re: Am i getting too sleepy...? Priv. Chris Evans

Mensaje por Toby R. Ward el 2012-05-05, 7:39 pm

Miró la lapicera del doctor por unos segundos, mientras se concentraba en recordar los detalles exactos. Sabía que era importantísimo que le contara todo; aquella era la única manera de que el profesional pudiese armarse un panorama completo - Veamos, fué en la terraza el otro día. Estaba conversando con un chico que me encontré allí y sin darme ni cuenta me dió un episodio de narcolepsia. Desperté desorientado, como casi siempre lo hago, pero ahí fué cuando me ocurrió la cosa más extraña. Miré hacia la esquina de la terraza, donde la luz no llegaba, y vi una sombra que se movía, como si quisiera atraparme a mí. Tenía una forma aterradora, y yo mentalmente sabía que venía por mí. Desapareció tan rápido como llegó - Le explicó realizando mímicas con el brazo. Suspiró con preocupación, mientras un nuevo pensamiento asaltaba su mente - ¿Acaso estoy comenzando a tener... pesadillas mientras estoy despierto? - Porque de lo que estaba seguro, era de que aquello provenía de su mente nada más. Si hubiese sido una alucinación producto de otra enfermedad psiquiátrica, entonces esa forma o silueta se habría acercado de una manera mucho más directa. El castaño sólo había observado una sombra moverse, y era su propia mente la que le alarmaba de que venía por él.

Observó a Chris sacar un recetario, y se preparó mentalmente para que le llenara la hoja de toneladas de pastillas con efectos secundarios desagradables. Siempre hacían eso. Movió sus piernas nerviosamente mientras le escuchaba hablar. Al menos tenía opciones, eso era nuevo - ¿Un sedante? - Por alguna razón, algo le daba una mala espina sobre aquella opción. Aquello era equivalente a dormirlo a la fuerza por un par de horas, y pensándolo bien, aquello no le aseguraba que tuviera un sueño tranquilo. Pero si es que aquello le libraba de las pesadillas, estaba feliz de tomar la opción. No recordaba la última vez que había dormido tranquilo, y las ojeras en su rostro eran clara prueba de ello. De una manera u otra, todos sus descansos se tornaban en pesadillas, unas más fuertes que otras.

Se concentró en escuchar la primera opción, y se imaginó a sí mismo llevándola a cabo - Lo que quiere decir que podría asegurarme de moverme en espacios como, por ejemplo, la sala de estar o mi propia habitación para evitar caer en lugares peligrosos... - Aquello lo dijo más para sí mismo que para Chris. Quizás podría tratar de pasar sentado para no caer desde su altura completa. Al menos allí tendría un leve control de su enfermedad, cosa que jamás había conseguido antes por lo esporádicos que eran sus episodios. Nunca estaba seguro de cuántas veces serían al día, o si tendría alguno, y por lo mismo no limitaba su movimiento en el centro. ¿Qué sentido tenía encerrarse todo el día si no era seguro que le ocurriese algo? El castaño se interesó por escuchar la segunda opción; quizás sería mejor que la primera.

Y sus espectativas se fueron al suelo al escuchar sus palabras. Era lógico: Si le dormían con una cierta dosis, era sólo cuestión de tiempo para que su cuerpo se acostumbrara a ella. Tendrían que aumentarsela inexorablemente y tal como él decía, acabaría en un estado prácticamente vegetal. Simplemente no volvería a despertar por quizás cuánto tiempo, si es que lo hacía. No le gustaba la segunda opción, aquello era prácticamente una condena a muerte. Su libertad duraría poco tiempo, y luego su mente estaría presa en su cuerpo las veinticuatro horas del día. Frunció levemente el ceño - Creo que preferiría dejar la segunda opción como la última, en caso de que todo lo demás no funcione. Pero supongo que el dormirme las veinticuatro horas del día tendrá graves consecuencias en mis músculos como mínimo, y no será eso lo único ¿No? - Porque estar dormido todo el día completamente inmóvil sólo conseguiría atrofiar sus músculos, y probablemente perdería el completo contacto con la realidad y el transcurso del tiempo. Y junto con el tiempo, sus conocidos -Además, no creo que a mi novia le haga gracia que esté durmiendo todo el día sin una fecha fija para despertar - Se encogió levemente de hombros ante la idea. Sería desconectado completamente del mundo, y si es que no le iban a despertar, entonces hasta tendrían que ponerle sondas y todas esas cosas horrorosas para mantenerlo con vida. Si estaba dormido, no comería sólo. Eso estaba más que claro.

Dentro de su razonamiento, la segunda opción era la condena a muerte. Una que esperaba no llegara nunca - Vamos con la primera opción entonces. Prefiero caídas ante vivir en mi mente indefinidamente - Se recostó sobre el respaldo de la cómoda silla - Además, puedo manejar la somnolencia - Sonrió de medio lado, luchando por no desanimarse, a pesar de que ya estaba comenzando a hacerlo. Era imposible no ver las cosas un poco inciertas cuando tenías sólo dos opciones y ninguna era una solución perfecta. - Yo sólo le hice caso; Recuerdo que casi ni me preguntó nada antes de recetarme - Y aquello era algo que ocurría comúnmente hoy en día. Siguió con la mirada la tarjeta que le ofrecía mientras escuchaba su explicación. La recibió con curiosidad, y la dejó sobre la mesa. Sacó con cuidado su billetera del bolsillo, y la guardó allí con algo de esfuerzo al tener que utilizar sólo una mano. Volvió a depositar la billetera en el bolsillo trasero de sus jeans.

Lo miró con un poco de esperanza al ver que él realmente estaba luchando por ayudarle a salir adelante. Un doctor así de comprometido era justo lo que necesitaba - Gracias, no dudaré en llamarlo apenas me despierte en el suelo - Le respondió, monstrando una sincera gratitud con su expresión. Ahora tenía un rumbo algo más confiable que seguir, tendría que adecuarse a eso. No quería pasar el resto de su vida cayendo en cualquier lugar, sin sentirse cómodo ni seguro en ningún momento. Aquello tampoco le permitiría ser normal. Y ahora que comenzaba a comprender qué tan serio era su problema, la opción de volver a vivir como años anteriores lo había hecho parecía difuminarse en el aire rápidamente. ¿Y si no tenía solución? Sólo le quedaría dormirse.

Arrastró las recetas por el escritorio hasta llegar al borde. Las leyó rápidamente, y las dobló con cuidado. Lo primero que haría sería ir a la enfermería para que le dieran las vitaminas. Comenzaría enseguida. Levantó la mirada al ver que se acercaba, y una sonrisa apareció en su rostro al escuchar las palabras que parecían ser un gran secreto. Si él supiera de lo que él se había enterado gracias a Marcos... - Lo sé, y aquí hay cada loco suelto. Tendré cuidado - Le aseguró sonriendo, antes de recordar algo que volvió a bajarle los ánimos rápidamente. Luchó por mantener su rostro sonriente, y de alguna manera lo consiguió. Las palabras de Marcos volvieron a su mente como si de una condena a muerte se tratase. Dero no podía enterarse de que él sabía lo que había ocurrido. Sabía que estaría acabado si el sujeto se enteraba. Por un segundo, quizás la opción de dormirse indefinidamente no sonaba como una idea tan mala. Descartó rápidamente sus pensamientos.

Se puso de pie con la receta acomodada en el cabestrillo para que no se le cayera. Estiró su mano para estrechar la del doctor, y ocultó su miedo como siempre lo hacía. Con una broma inocente - Suena como una cita - Le sonrió ampliamente, y se hizo a un lado para empujar un poco la silla hacia su posición correcta contra el amplio escritorio - Escuché por ahí que los días comenzarán a ser más soleados. El verano ya viene de camino - Le comentó mientras caminaba de espaldas hacia la puerta, mirando al doctor mientras se alejaba. ¿Cómo se lo diría a Quinn? ¿O no se lo diría? No, tenía que saberlo. Ella había dicho que le apoyaría, eso era cierto, pero lo había dicho cuando lo peor que le podía ocurrir era caer en cualquier lado un par de veces al día. Ahora estaba claro que serían muchas más, y su 'Plan B' era mucho menos alentador. Pero la necesitaba a su lado en el proceso, así como también necesitaría el apoyo de sus amigos y familiares. Ahora estaba aterrorizado con sus opciones, pero no lo iba a demostrar. No hasta que las cosas no tuvieran otra salida; tenía que mantenerse optimista.

- Nos vemos mañana entonces; si no le molesta, le pasaré su número a mi novia y a una amiga, en caso de que yo no pueda llamarlo por mi cuenta - Nada le aseguraba que estaría en buenas condiciones cuando sus ojos se abrieran desorientados. Abrió con cuidado la puerta y observó por última vez el diseño de la consulta - ¡Gracias por todo!- Le dijo por última vez con una sonrisa, saliendo hacia el pasillo. Se despidió con la mano, y cerró la puerta a sus espaldas. Respiró aire profundamente un par de veces, para darse fuerzas a sí mismo y convencerse de que las cosas no eran tan malas como parecían serlo. Aún cuando sabía internamente de que lo eran; un poco de esperanza nunca iba de más. - Bien, ahí vamos entonces- Se dijo a sí mismo mientras su cuerpo se encaminaba con paso tranquilo hacia la enfermería. Se preguntó mentalmente si es que ya se habrían aprendido su nombre, en vista de que era un cliente frecuente, y ahora lo sería aún más. Se encogió levemente de hombros, y dobló en el siguiente pasillo, perdiéndose entre la corriente de internos y personal del psiquiátrico que caminaban presurosos en todas direcciones.

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Re: Am i getting too sleepy...? Priv. Chris Evans

Mensaje por Chris Evans el 2012-05-21, 1:33 pm

Me alegré de que el muchacho escogiese la opción que más me interesaba. Es más, eso era una buena señal desde el punto de vista psicológico. El chico, apreciaba su vida. Sin duda, parecía querer colaborar conmigo y a juzgar por su sonrisa se diría que estaba contento con las alternativas que le había dado, bueno contento dentro de lo que cabe, porque está claro que ninguna de las opciones es como para tirar cohetes. No obstante, se trata de una buena forma de llevar el tratamiento. Además, mis consultas intentarían motivar aún más al muchacho.

Tobby se marchó agradecido y yo volví a abrir su historial, pero esta vez no fue para leerlo o cuestionarlo, sino para ponerlo al día con los últimos avances.



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Re: Am i getting too sleepy...? Priv. Chris Evans

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